algo de huracán. de polvo y ganas

En unas horas tengo función. Gaby Thierry me ha aconsejado una infusión de canela, ajo y miel. Estoicamente la tomo. Y los caremlos de propoleo ríen dentro de mi bolso su majestuosa falacia de llamarse caramelos . Todo es poco. Una semana con cuatro fucniones, más de cinco ensayos en la semana. Todo es poco para ayudar a este huracán maldito y fabuloso que es el teatro adentro mío. No paro. Nunca me había resultado nada tan fascinante, explosivo y enganchoso . He perdido la cuenta de las funciones y los personajes. Aun no de las obras!! Nada me ha cautivado como el teatro. tengo ganas de llorar de emoción. Soy actriz. Y aun no me lo creo. Eso es lo peor de todo, en medio de la calma del ojo del huracán, no me creo actriz! Y claro que lo soy. Y la verdad, me gusta lo que hago. Cuando desde el escenario veo todos esos ojos atentos y escucho sus risas y sus espasmos, no tengo duda de que estoy haciendo algo importante. Sé que soy parte del huracán . A veces soy viento, y a ve...